El término "fenómeno de El Niño" hace referencia a un patrón climático que se produce en el océano Pacífico. La denominación tiene un origen histórico y religioso, vinculado a las tradiciones de los pescadores y comunidades costeras de Sudamérica.
Según la información disponible, este nombre fue asignado por observadores locales que notaron la aparición de aguas más cálidas de lo habitual cerca del final del año. La designación alude específicamente al Niño Jesús, debido a la coincidencia temporal con las celebraciones navideñas, como publicó este diario en El Niño mejora el clima en las playas ecuatorianas y favorece al turismo.
Comprender el origen de esta nomenclatura ayuda a contextualizar cómo se ha identificado y nombrado este evento climático a lo largo de la historia en la región. El monitoreo de estas variables oceánicas es fundamental para anticipar sus efectos en el clima global.