Los incendios forestales representan una amenaza directa para la supervivencia de la fauna silvestre en el país. Según declaraciones del director del refugio Wiwa Quito, existen especies que no logran escapar a tiempo durante los episodios de fuego, lo que incrementa la mortalidad animal más allá de la destrucción inmediata de la vegetación.
Los expertos señalan que existe una diferencia significativa en las posibilidades de supervivencia según el tipo de animal. Las especies de mayor tamaño, como el oso andino, y las aves cuentan con mayores capacidades para huir o evitar las llamas. En contraste, otros animales enfrentan mayores dificultades para escapar del fuego.
Además del riesgo inmediato de muerte por las llamas, los incendios destruyen la vegetación y los insectos que sustentan el hábitat natural de la fauna. Esta pérdida de recursos alimenticios y refugio compromete la estabilidad ecológica a largo plazo, afectando la cadena trófica y la recuperación de los ecosistemas dañados.