El Gobierno de Ecuador ha oficializado que la preparación ante el Fenómeno del Niño constituye una "prioridad nacional". Esta declaración implica un enfoque centralizado en la organización, los recursos y las acciones preventivas necesarias para mitigar los efectos del clima extremo en el territorio.
La medida busca articular las respuestas institucionales frente a la temporada de lluvias y las inundaciones asociadas. Al elevar esta temática al rango de prioridad nacional, se enfatiza la responsabilidad estatal en la gestión de riesgos y la protección de la población ante los eventos climáticos actuales.