Más de 7.500 voluntarios se movilizaron en Ecuador para realizar la recolección de residuos sólidos en playas, ríos y quebradas del país. La iniciativa permitió retirar toneladas de basura en una única jornada, contribuyendo a la descontaminación de los ecosistemas costeros y fluviales.
La magnitud del trabajo realizado se cuantificó al afirmar que el peso de la basura retirada equivale al de cuatro elefantes. Esta cifra sirve para dimensionar el volumen de desechos extraídos de los cuerpos de agua y las zonas litorales durante la jornada de limpieza.
La participación ciudadana organizada en espacios naturales es una medida clave para la preservación ambiental. La recolección en ríos y quebradas ayuda a prevenir obstrucciones que podrían agravar inundaciones, mientras que la limpieza de playas protege la biodiversidad marina y turística del litoral ecuatoriano.