El Sistema Nacional Interconectado (SNI) experimentará interrupciones programadas que afectarán a entre 145 y 150 empresas de alto consumo eléctrico. Esta medida, que se extenderá durante una jornada semanal, tiene como objetivo principal reducir la carga sobre la red eléctrica nacional para preservar el nivel del agua en las hidroeléctricas.
La decisión responde al descenso observable en los embalses, lo que obliga a gestionar con mayor rigor los recursos hídricos disponibles. Al limitar el suministro industrial, se busca equilibrar la oferta y la demanda energética, asegurando la operatividad de las centrales hidroeléctricas frente a la menor disponibilidad de agua.
Estas desconexiones afectan directamente al sector industrial del país, que deberá adaptarse a los horarios establecidos por las autoridades. La medida es una respuesta técnica ante la situación actual de los recursos hídricos y energéticos, priorizando la estabilidad del sistema nacional.