La presencia del Fenómeno de El Niño ha generado un escenario de vulnerabilidad significativa en Ecuador, donde se han identificado casi un millón de viviendas expuestas a altos niveles de riesgo. Esta situación está directamente vinculada a la ocurrencia de inundaciones y deslizamientos de tierra, eventos que amenazan la integridad de los hogares y la seguridad de sus habitantes.
Según lo reportado por el medio Primicias, la magnitud de las afectaciones pone en evidencia la necesidad de monitoreo constante ante las condiciones climáticas adversas. La proximidad de estos riesgos naturales a las zonas residenciales representa un desafío importante para la gestión de emergencias y la protección de la población civil.