El cambio climático está modificando la vida cotidiana en Ecuador, afectando directamente el clima que determina los precios, la salud y las rutinas de la población.
La prevención requiere una mirada que vaya más allá de la emergencia, adaptándose a un entorno en constante transformación, como contamos en Ecuador ante El Niño.
Este fenómeno obliga a reconsiderar cómo se planifican las actividades diarias ante nuevas condiciones ambientales.